Carta inconclusa



@EddyTimaure

@EddyTimaure
Yo no quería seguir siendo un problema. No quería seguir escuchando críticas, cuestionamientos ni sentirme maltratado. Yo no quería esta vida.
Desde niño soñaba con muchas cosas: con ser distinto, con tener oportunidades, con ser feliz. Pero la vida me cerró puertas y mis padres no supieron orientarme. Muchas veces, en vez de apoyo, sentí golpes, palabras duras, indiferencia.
Nunca tuve la oportunidad de formarme como quería ni de construir la vida que imaginé. Y mientras tanto, la gente me miraba como si yo fuera un extraño, como alguien incapaz de sentir. Pero yo sí sentía, y mucho. Me dolía que me vieran como alguien raro, como si lo mío fuera flojera o simple desgano.
No es flojera dormir demasiado. No es normal aislarse. No es normal reír para ocultar la tristeza. Eso era yo: alguien que intentaba tapar con una sonrisa lo que por dentro me estaba consumiendo.
Aquí, en este silencio, he conocido a otros. A otros a quienes les hicieron bullying, de quienes se burlaban permanentemente, a quienes funaron en redes sociales sin pensar en el daño que les causaban. He conocido también a quienes no soportaron la violencia emocional, el engaño constante, la burla cruel. Personas que un día eran tratadas como lo mejor del mundo y al día siguiente como lo más miserable. Muchos no lo resistieron. Y aquí estamos, en el mismo departamento, compartiendo un dolor que ya no tiene remedio.
Necesitaba que alguien me viera de verdad. Que alguien se quedara a mi lado y me escuchara sin juzgar. Pero no pasó.
Por eso quiero que leas esto y entiendas: hay personas cerca de ti que quizás estén igual. Amigos, familiares, compañeros. No ignores las señales. Pregunta, insiste, acompaña. A veces basta con estar ahí para que la persona sienta que su vida vale.
Yo ya no estoy. Pero tú todavía puedes estar. Y quizás, si te atreves a mirar con empatía, a escuchar con paciencia, a abrazar sin miedo, tal vez otra carta como esta nunca tenga que escribirse.

Comentarios

Entradas populares