Y bueno, salí



Y bueno… salí.

En fin, salí en el día de hoy,
arrastrando la sombra de las sábanas,
pisando lento el asfalto del ánimo.
Por aquí camino,
sin rumbo claro,
solo a ver una tienda,
una gran tienda
donde tal vez las ideas
me encuentren primero.
Estoy buscando eso:
forzar la salida,
de la cama,
de mí,
de este no querer escapar.
Hoy no quería,
no podía.
Las ganas parecían
medirse con cuentagotas,
y estaban escasas.
Pero ni modo,
la vida no pregunta,
solo toca
continuar.

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