Día del Padre: Un reconocimiento en la sombra



@EddyTimaure

El Día del Padre pasa casi como una nota al margen en el calendario de festejos. No tiene la misma resonancia emocional, ni la misma carga pública que el Día de la Madre. Se celebra, sí, pero con menos fervor, como si el afecto hacia los padres fuera un complemento discreto y no un pilar igualmente vital. Es curioso cómo el marketing y lo comercial —que tanto influyen en estas fechas— no logran disimular esa diferencia de trato. Las tiendas se llenan de promociones, las redes sociales de mensajes genéricos, pero el gesto parece más obligado que sentido, como si el padre fuera un receptor secundario del cariño.
Y sin embargo, ¿acaso no hay padres que han sido faros, que han criado, acompañado, sacrificado tanto como cualquier madre? La frase "madre solo hay una" —cierta en su intención— invisibiliza a aquellos padres que también sostienen, que también son únicos. No se trata de romantizar el rol, pues hay padres ausentes, negligentes, igual que hay madres que no merecen halagos. Pero sí de recordar que, detrás de la fecha comercial, hay una oportunidad legítima: la de reconocer a quienes, desde su lugar, han sido fundamentales.
Quizás el verdadero valor del Día del Padre no esté en los regalos ni en los mensajes masivos, sino en esa pausa para decir: "Aquí estás, y eso importa". Porque el amor no debería medirse por comparaciones, sino por gestos, en vida, que, aunque pequeños, nombran lo que a veces callamos. Hoy, como cualquier día, es buen momento para honrar —sin grandilocuencias— a los padres que sí lo han hecho bien. A los que, sin aspavientos, se quedan.

Comentarios

Entradas populares